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Virginia Luque

sábado, 18 de mayo de 2013

Cancionista (4 de octubre de 1927) Nombre real: Violeta Mabel Domínguez

Nació en Buenos Aires, en el Hospital Rivadavia, el mismo lugar donde había nacido Azucena Maizani, quien fuera su madrina artística. De pequeña vivió en Temperley y siendo una niña de doce años, su padre la presentó en un concurso de canto español en Radio Belgrano, y lo ganó. Un año más tarde comienza sus estudios de teatro con Carlos Perelli y Angelina Pagano. Inicia su carrera en radios y teatros, como actriz y cantante de boleros y temas españoles. Siendo adolescente aún la escucha Francisco Canaro y le aconseja que estudie canto.

En su carrera teatral interpretó las estilos más diversas, desde Moliere hasta los más destacados autores de nuestros días. En 1943 debuta en el cine haciendo un papel juvenil en la película de Francisco Mujica en la película La guerra la gano yo, cuyo protagonista era el actor Pepe Arias. Luego seguirían: "Se rematan ilusiones" (1944), "Allá en el setenta y tantos..." (1945), "El tercer huésped" (1946), "El hombre del sábado" (1947), "Un tropezón cualquiera da en la vida" (1949) y "Don Juan Tenorio" (1949).

Este último año es convocada por Manuel Romero para la película "La historia del tango", con el actor Fernando Lamas, su primer papel importante. A partir de este film el cine le roba gran parte de su vida.

El mismo director la dirige en "Arriba el telón" (1951), junto a Juan Carlos Mareco "Pinocho", donde actúan también las cancionistas Sofía Bozán y Jovita Luna. Filmó alrededor de treinta películas, muchas de ellas en el exterior. La última que hizo fue una participación especial en "Los chicos crecen" (1974), con el gran actor Luis Sandrini. Vivió unos años en el Caribe, donde además de hacer cine, actuó en televisión. L. Godoy, M. Montaña, V. Luque , M. Dorell y S. Piana En Buenos Aires se convierte en vedette, se incorpora al espectáculo de revistas como cabeza de compañía, contratada por Carlos A. Petit.

En 1946, en la obra "La canción de los barrios", Francisco Canaro la hace cantar su tango "Si tu me quisieras", con letra de Ivo Pelay. Nunca más dejó esta música. Sus primeras grabaciones las registró en el sello Pampa, con el acompañamiento de Argentino Galván, luego continúa para las empresas Microfón y RCA-Victor. Produjo catorce discos de larga duración, acompañada por grandes directores: Atilio Stampone, Omar Valente, Roberto Pansera, Osvaldo Requena.

También grabó tres en España y uno en Israel, cantando en iddisch. Tiene grabaciones en gallego, francés y portugués. Hace giras por Centroamérica, Estados Unidos, Cuba, España, Canadá y Brasil. Realizó más de cien viajes y, en estos días, está por cumplir su noveno viaje a Japón, donde grabó un disco compacto en japonés. La televisión argentina la contó como primera figura en programas de gran popularidad: "La familia Gesa" (auspiciado por la empresa General Electric) y "Grandes valores del tango", entre otros.

Musicalizó, en París, los poemas de Alfonsina Storni en colaboración con el maestro Belloso. Participó en la campaña de ayuda a los niños de la Guerra de los seis días, entre Israel y los países árabes. Actualmente sigue cantando en Buenos Aires y a partir de junio de 2004, como dijimos anteriormente, viajará a Japón donde se quedará durante seis meses.

Todavía conserva en su poder un poncho y un libro de letras de Gardel que le regaló la Ñata Gaucha.

Susy Leiva

Cancionista (31 de agosto de 1933 - 4 de octubre de 1966) Nombre completo: Susana Teodora Ramona Leiva

Irrumpió en el medio artístico rodeada de todo el fulgor que da una gran publicidad, porque salvo unos pocos, el grueso del público la desconocía hasta ese momento. Primero la radio, repitiendo una y otra vez "Frente al mar" acompañada por la orquesta de Mariano Mores; al mismo tiempo su fotografia repetida en diarios y revistas y por último la televisión, con su formidable penetración, donde participaba en el show del principal programa de la época: "Casino Philips". Pero su carrera artística ya llevaba unos años.

En Mendoza y en plena adolescencia, hace su debut profesional en Radio Nihuil. Después, algunas olvidadas actuaciones en Radio Belgrano en Buenos Aires. A instancias de su hermano Fernando, también cantor de tango, y luego de insistir con los propietarios, participa del elenco artístico de "El tronío" de la avenida Corrientes, donde conquista al público con su belleza y su calidad intérpretativa.

Tenía registro de soprano, por momentos demasiado agudo, ligeramente engolada la voz, con una impronta dramática interesante y una atractiva presencia. También actuó en "La alameda" de Avenida de Mayo y en la recordada peña folklórica "Achalay" de Pancho Cárdenas, donde además de tangos hacía estilos y milongas camperas. Un gran apoyo para su incipiente carrera sucedió el 1° de mayo de 1954, "El día del trabajador", en un acto organizado por la C.G.T (Confederación General del Trabajo), entidad que reune a todos los sindicatos del país y donde estaba presente el Presidente de la República el General Juan Perón.

En el programa figuraba como parte central del mismo, la elección de "La Reina del Trabajo", donde Susy representó a la Unión Argentina de Artistas de Variedades. Fue la elegida y a partir de allí el propio gremio promocionó a la merecida triunfadora. Luego vendría su participación en la orquesta de Juan Canaro, recién llegada de su memorable gira en el Japón.

Recordemos que fue la primera expresión del tango argentino que visitó aquel lejano país. Enseguida emprenden una larga gira que comienza en Brasil y continúa hasta México. Allí asiste a una fiesta en la casa de su admirada Libertad Lamarque donde conoce a Mariano Mores. El pianista la acompaña al piano para cantar "El patio de la morocha" y se entusiasma con ella. Al poco tiempo la incorpora a sus espectáculos. Por aquel tiempo, Mores compone "Frente al mar", con arreglos de Martín Darré, el que se convertirá en el tango emblemático de Susy Leiva, su éxito más popular. Con Mariano Mores recorren Cuba y México, junto a su marido Manuel Villamor que es su manager.

De nuevo en Buenos Aires se presentan en el Teatro Astral y recorren el país con su show. Cuando regresaba de una actuación en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, el automóvil en que viajaba chocó de frente con otro vehículo y muere instantáneamente. Este trágico accidente fue aprovechado para comercializar aún más su figura y así vender más discos.

Intervino en tres malas películas: "Don Quijote sobre ruedas", "Ritmo, amor y juventud" y "Casa de mujeres". Con la orquesta de Juan Canaro registró "Remembranza", con la de Mores en 1963, su hit "Frente al mar", acompañada por un coro. Antes había hecho un long play para el sello Victor, acompañada por Víctor Buchino, con un contenido muy extraño, con tangos clásicos y otros temas verdaderamente exóticos. Así convivían "Madreselva" y "Milonga triste" con "Cleopatra la Reina del Nilo" y "Salomé cruel destino".

Tambien grabó otros dos larga duración, uno de ellos acompañada por la orquesta de Martín Darré con dos temas muy logrados, "Gracias" y su otro gran éxito "Sombras nada más".

Su corta carrera fue suficiente para recordar su bella imagen, su fuerte personalidad y su inconfundible voz.

Ruth Durante

Cancionista (19 de mayo de 1935) Apodo: La Polaca

Una cantante con espíritu de vodevil. "La Polaca" reivindica su peculiar estilo de “cantante vedette”, que inició en 1971, y afirma sentirse continuadora del estilo de Roberto Goyeneche. Nos citamos en una confitería próxima a su casa en el pasaje Finochietto.

La cuadra es corta y al fondo asoma el paredón que la divide con ese primer puente de Constitución y, a sus pies, «fragor de trenes que tejían laberintos de hierro» que describió admirablemente Jorge Luis Borges en “Mateo XXV 30”.

Allí, en ese barrio, el silbido de las locomotoras se confunde con el ladrido de los cuarenta y siete perros que, igual que Cátulo Castillo, aloja nuestro personaje en su vivienda como resabio de la localidad campera que la vio nacer. Ruth Durante, que de ella se trata, balcarceña y de un hogar humilde y agricultor, era de las que soñaba junto al receptor con ser actriz y acceder a la fortuna y la bonanza económica que suponía tan sólo reservada a los comediantes. En 1957, Radio Belgrano y la revista Radiofilm propiciaron un concurso para noveles cantantes, y Ruth, que jamás había interpretado tangos, provista de la partitura de “Bailemos”, se presentó en la emisora para competir.

El pianista Miguel Nijensohn, que probaba a los postulantes, casi la rechaza por suponer que era una profesional; pudo continuar y así llegó a las semifinales en el Teatro Comedia, donde perdió en medio de una gran batahola. Pero si bien no obtuvo el premio mayor, logró que Orestes Lacquanitti, director artístico de la radio, la propusiera para la orquesta de Héctor María Artola, compartiendo rubro con Carlos Yanel (hoy Siro San Román) y luego a la Orquesta Símbolo Osmar Maderna, dirigida por Aquiles Roggero, con la que grabó un inhallable “No, no llores más”.

En 1971, se jugó por el cartel propio y desde entonces es solista. Un año después se presentó en el Lincoln Center, de Nueva York, con la batuta de Mariano Mores. De ahí en más, las grandes casas porteñas la contaron como figura: Caño 14, Relieve, Michelangelo, Karina, King y, fundamentalmente, Karim, donde se presentó durante quince años consecutivos, junto a baluartes como Aníbal Troilo, el Quinteto Real y fundamentalmente Roberto Goyeneche.

Con el Polaco inauguraron la primera tanguería en Mar del Plata y, una noche en que Ruth revoleaba su larga cabellera roja, enfundada en su vestido transparente, un espectador le gritó «¡Grande, polaca!», y de ahí en más Héctor Gagliardi la bautizó así. Participó en 1977, en el tercer festival del tango de La Falda (Córdoba), junto a Floreal Ruiz, Raúl Lavié, María de la Fuente, Héctor Varela, Mercedes Simone y Ángel Cárdenas. Ella se siente continuadora del legado de Goyeneche, como decidora del tango, en el énfasis de las grandes letras del género.

También resalta su condición de “cantante vedette”, y el vestuario desenfadado y revisteril de escotes profundos, lentejuelas y tacos altos que lució en el Teatro Maipo junto a Jorge Porcel y Nélida Roca, y luego en España, contratada por Luis César Amadori. A raíz de su desparpajo percibe que es resistida, pero la Durante, por taurina y empecinada, persevera en el estilo y un repertorio no ortodoxo, por ejemplo, “Y no puedo olvidarte”, éxito de su admirado Alberto Morán.

Grabó un solo disco larga duración, hace ya 27 años (1970), para el sello RCA-Victor (CAL-3244), junto a Cacho Tirao, Hugo Baralis, Néstor Marconi y Omar Murtagh, entre otros, con títulos de antología. Su faceta dramática la condujo también al bolero, “La noche de anoche” y “Cuánto te debo”, por caso, resultando una verdadera revelación.

Y a páginas de otro género, por ejemplo, el vals peruano “Odiame”, que interpreta admirablemente sentada en una banqueta junto a su fueye y una luz mortecina. Eso acontece en el local La Cumparsita, de Chile y Balcarce, siempre a full, mientras revolea su mano cargada de perlas y la mata rubí de su testa.

Porque la “polaca” Ruth es así, Lola Flores del dos por cuatro, vehemente y dramática como un cante jondo, que cuenta sus tangos igual a la voz de un bandoneón y entre esos pliegues guarda las plenitudes de su alma. En los últimos años actuó en Mar del Plata, en el Café Orión, en la compañía musical Tango Bravo Club, dirigido por Daniel Canales y con la actuación de Rubén Cané.
Publicado en el diario La Nación, el 29 de junio de 1997.

Héctor Mauré


Cantor (13 de marzo de 1920 - 12 de mayo de 1976) Nombre real: Vicente José Falivene 


Su más importante investigador, Eduardo Visconti, define así su estilo y su voz: «Su línea interpretativa era dramática y al mismo tiempo melódica. Una voz particular, de registro barítono atenorado, agradable timbre y clara dicción, voz potente, melodiosa y afinada, de corte gardeliano.» Nació en el barrio de Palermo. 

Hijo de descendiente de italianos, su padre fue agente de policía, primero, y después obrero en una fábrica de mosaicos. Su madre era gallega, de Lugo, y era la encargada de la casa donde vivían. Tuvo una hermana menor que también incursionó en el canto, utilizando el seudónimo de Diana Rey y luego, como bolerista en la orquesta de Don Fabián, como Alba Morena.

El colegio duró lo necesario, a los 17 años tuvo que comenzar a trabajar en un taller mecánico de automóviles. En ese tiempo se manifiestan sus inclinaciones hacia dos disciplinas diametralmente opuestas, el boxeo y el canto. Tenía un físico llamativo y le gustaban los deportes. Los guantes los practicaba en el Boxing Club Colegiales, que quedaba muy cerca de su casa. Desde 1933 a 1937, los pocos pesos que ganaba los hizo boxeando, hasta que un golpe lo hizo abandonar la actividad para dedicarse solamente el canto. 

En 1936, por gestión de unos amigos, se presentó en el café "Río De La Plata", que quedaba frente al monumento al Cid Campeador, en la esquina de las avenidas Ángel Gallardo y Honorio Pueyrredón. Allí debutó usando el nombre Tito Falivene y estuvo actuando durante tres meses. Posteriormente cantó en un festival, que se desarrolló en el cine Argentino del barrio de Palermo, acompañado por las guitarras de Osvaldo Avena, Pablo Rechia y Antonio Ianigro. 

En 1937, tiene la suerte de ser acompañado por la orquesta de Anselmo Aieta, en un local dentro de la Exposición Rural, en el predio que actualmente existe frente a Plaza Italia en Palermo. En ese mismo año, continúa su carrera con la Orquesta Característica Porteña, dirigida por Dante Liguori. Al poco tiempo, participa del segundo concurso auspiciado por el jabón "Puloil", que se desarrollaba en Radio Belgrano y tenía 5000 inscriptos, de los cuales se seleccionaban las diez voces nuevas del año 1938. 

El concurso anterior lo había ganado el cantor Hugo Gutiérrez, siendo el segundo premio para Andrés Falgás. La elección se definía con el voto de los oyentes que superaron los 200.000. A los participantes los acompañaban la orquesta de Juan Canaro y las guitarras de Vila, Ciaccio y Cortese. Nuestro joven aspirante se presentó como Vicente Falivene y cantó dos tangos: "Lo han visto con otra" y "Confesión"; finalmente resultó ganador. 

El premio consistía en seis meses de actuación a 500 pesos por mes. Como dato curioso, del resto de los seleccionados, sólo podemos destacar a Chola Luna y en un plano menor a Laurita Esquivel. El resto no trascendió. Comenzó a estudiar y vocalizar en el conservatorio que había instalado Gabriel Clausi "El Chula", luego en la academia de los hermanos Rubistein. Hasta el año 1940 actúa en varias emisoras y luego se emplea en la bodega "La Superiora". 

En ese momento, disminuyen sus actuaciones por un breve período, donde podemos destacar su actuación, durante 15 días, junto a la orquesta de Alberto Pugliese (hermano de Osvaldo Pugliese). A raíz del retiro del cantor Carlos Casares de la orquesta de Juan D'Arienzo, el director inicia una búsqueda para su reemplazo. La prueba se hizo en la sala "B" de Radio El Mundo, donde concurrieron numerosos aspirantes. Casi al final, le tocó el turno a nuestro cantor y, acompañado al piano por Fulvio Salamanca, ya cansado de tanto trajín, cantó el tango de Pedro Maffia y Celedonio Flores "La mariposa". 

Fulvio cansado al escucharlo se reanimó y miró hacia arriba, donde estaba D'Arienzo, entonces alentó al muchacho: «¡Dale pibe, que ya te compraste al maestro!». Como era de suponer, el debut se produciría en el reducto habitual del director, el cabaret "Chantecler". En esa oportunidad comienza a utilizar su nombre artístico, Héctor, por Héctor Varela, primer bandoneón y arreglador de la orquesta y Mauré, pensando en la esposa de D'Arienzo, que se apellidaba Maure, sólo le agregó el acento.

El 12 de diciembre de 1940 hace su debut en el disco con el vals de Juan Carlos Gravis "Flor de mal", del otro lado "Esclavas blancas" de Horacio Pettorossi, cantado por Alberto Reynal. Su última grabación con D'Arienzo fue el 21 de julio de 1944, con el tango "Amarras" (de Carlos Marchisio y Carmelo Santiago), fueron en total 50 registros. El primero de enero de 1945 comienza su labor como solista, actuando en Radio Belgrano, con orquesta propia dirigida por el bandoneonista Alberto Cima. 

También actuó con los conjuntos de guitarras de José Canet y de Roberto Grela. Su éxito era muy grande y prácticamente no hubo día que no tuviera trabajo, se presentó en todos los pueblos y también en Uruguay. A fines de 1949 es tentado por Juan Canaro y se embarca rumbo a Francia. Pero las desavenencias con el director llegaron antes que el debut. Regresó frustrado, pero con el saldo positivo de haber tomado unas clases con Andrés Huc Santana, que era el primer bajo de la Opera de París. Se casó en 1953 con Susana Esther Bassini. 

Vivió en nuestra capital y unos años más tarde adquirió su casa propia en la ciudad de Ituzaingó (a unos 22 kilómetros del centro de Buenos Aires). Fue padre de tres hijas. En septiembre de 1955, a raíz de la caída del gobierno del General Perón, del cual era adherente, fue marginado de todas las radios. En 1960 comienza lentamente a desaparecer el tango de la radio y la televisión, las empresas son tentadas a dar paso a nuevos ritmos. 

De tantos sitios donde Mauré se presentó en ese entonces debemos recordar "El Rincón de los Artistas" de los hermanos Forastieri, reducto que defendió hasta las últimas consecuencias la difusión del tango y, donde además, Héctor Mauré debutara el 7 de noviembre de 1965 y fuera artista exclusivo hasta el 9 de mayo de 1976. Tres días más tarde, imprevistamente, en su casa, un infarto al miocardio ponía fin a su existencia. Dejó 293 grabaciones para los sellos Víctor, Orfeo, Columbia y Music Hall. Además de los músicos ya mencionados, fue acompañado por las orquestas de Carlos Demaría, Juan Sánchez Gorio, Héctor Varela, Lito Escarso, Jorge Dragone, Leopoldo Federico y también un conjunto propio dirigido por Pascual Elía. 

En muchos casos ni figuraba el nombre de la orquesta en el disco, tal el caso de Héctor Varela que lo acompañó con un sexteto. Como autor y compositor registró en SADAIC 26 temas, uno de ellos, el tango "Oro y diamantes", fue grabado por Juan D'Arienzo. Como dato simpático y curioso, recordemos que su primer representante artístico fue el famoso comediante Fidel Pintos. 

Sus interpretaciones de los tangos "Amarras", "Cicatrices" y "Cosas olvidadas" están impresas en la antología del mejor tango, por su voz cálida, su espíritu gardeliano y su impronta de porteño cabal. El autor consultó el libro "Héctor Mauré. 
Cronología de su vida y trayectoria artística", de Eduardo Visconti, Editorial Corregidor, Buenos Aires 1993.

Enrique Campos


Nombre real: Enrique Inocencio Troncone Cantor. (10 de marzo de 1913 – 13 de marzo de 1970) 


Se inscribe su nombre entre los más representativos cultores del tango. Tenía condiciones naturales que contribuyeron a facilitar una trayectoria difícil en una época de grandes cantores. Presencia, personalidad y una voz distinta que lucía en su expresar fraseado y melodioso. 

Uruguayo, nacido el 10 de marzo de 1913, su debut se produjo en el Cine Helvético de la pequeña localidad de Colonia Suiza, acompañado por los guitarristas Alfredo Solís y Carlos Méndez el 6 de enero de 1936. Actuaba con su verdadero nombre, Inocencio Troncone. Tres meses después, exactamente, se presenta en la recordada audición "Caramelos surtidos", ante los micrófonos de la emisora CX 18, con los guitarristas Fontela y Silva Aguilar, pasando inmediatamente al elenco de Eduardo Depauli. Allí, Agustín Pucciano y Depauli le crean el seudónimo de Eduardo Ruiz, que le acompañaría hasta 1943. 

Su popularidad se acrecienta y sus éxitos se repiten. Interviene en la película nacional "Radio Candelario" junto a Eduardo Depauli, Miguel Ángel Manzi y el extraordinario dúo formado por Carmen y Magdalena Méndez, cuyo estreno se realiza en el cine "Radio City" el 21 de agosto de 1939. En enero de 1940 emprende una gira por el sur del Brasil con las guitarras de Fontela, Pizzo y Falco reapareciendo en Montevideo por CX 46 Radio América unos meses más tarde. 

Al año siguiente realiza una temporada como cantor de la orquesta bajo el nombre de Pintín Castellanos, encabezada por Alfredo Gobbi y Armando Blasco. Este conjunto, de gran calidad musical tuvo actuación destacada en el Palacio de la Cerveza de la calle Yatay, en el Cabaret Tabarís y Radio Monumental. En su etapa siguiente forma parte del recordado conjunto Laurenz-Casella, realizando numerosos bailes y presentaciones radiales, además de hacerlo desde el famoso palco del Café Ateneo. Esta orquesta la formaban prestigiosos músicos. 

Alternaban Julio Tobías y Sebastián Garreta en el piano, el contrabajista Mainardi y entre bandoneones y violines los directores, Félix Láurenz y Pedro Casella, Donato Raciatti, López, Ramón Panedas, entre otros. Desde allí fue el "salto" a la conquista de Buenos Aires como cantor de orquesta. En principio, "Eduardo Ruiz" no sabía cual sería su destino. Creyó que sería el conjunto del gran violinista Antonio Rodio pero una rápida gestión de Ricardo Tanturi, que conocía sus condiciones, motivó su incorporación a la orquesta típica "Los Indios" dirigida por Tanturi. Era "la voz distinta" para reemplazar a Alberto Castillo.

En principio el director lo convence para cambiar su nombre artístico diciéndole que estaban actuando Ricardo Ruiz y un cantante melódico Enrique Ruiz y que era conveniente evitar confusiones. Tanturi abrió al azar una guía telefónica y dijo: "acá está, usted se llamará Enrique Campos". Enrique Campos debuta en Radio El Mundo como cantor de la orquesta Tanturi e inmediatamente comienza a grabar discos. 

Los dos primeros temas, registrados el 4 de agosto de 1943, fueron el tango de Luis Porcell y Leopoldo Díaz Vélez "Muchachos comienza la ronda" y el vals de Raúl Iglesias y Juan Gatti, "Al pasar". En marzo de 1946 contrae enlace, fundando un hogar ejemplar. Al mes siguiente, luego de realizar un baile en el Club "Unión" de Caseros (barrio del gran Buenos Aires), canta por última vez con Tanturi, alejándose para realizar actuaciones como solista con acompañamiento de guitarras. 

Francisco Rotundo lo contrata como cantor de su orquesta en marzo de 1947 donde comparte su labor con el cantor Mario Corrales, presentándose en Radio Splendid, teatro "Empire" y café "Nacional" de la calle Corrientes. Posteriormente forma una orquesta que encabeza junto al bandoneonista Alfredo Calabró. Realizaba sus presentaciones el periodista Raúl Hormaza. 

De la orquesta Campos-Calabró se comercializa un solo disco que sobre matrices argentinas es reproducido por "Sondor" en Montevideo y estaba formada por Sebastián Garreta, piano: Alfredo Calabró, Roberto Pansera, Caruso y López bandoneones, Raúl Domínguez, Lijó y Mosca violines y Samonta, contrabajista. Finalizada la temporada, ya en 1950 encabeza otra orquesta en la que comparte su labor con su gran amigo Juan Carlos Miranda. Tuvo efímera duración, porque Enrique es requerido por Francisco Rotundo, ante el alejamiento de Carlitos Roldán. 

Tiene entonces por compañero en el canto a Floreal Ruiz. Debuta en el disco el 10 de agosto de 1951 con el tango de Juan Fulginiti "Llorando la carta" y en diciembre de ese año realiza en la orquesta de Rotundo a dúo con Floreal Fuiz su antológica interpretación del famoso vals de Charlo y José González Castillo "El viejo vals". 

En octubre de 1952 se aleja y poco después es contratado para cantar en la orquesta de Roberto Caló que integraban figuras importantes como Osvaldo Tarantino en el piano, Leo Lípesker en violín y Ernesto Franco en bandoneón. Su labor se prolonga por dos años, hasta que, por tercera vez acude al llamado de Francisco Rotundo, accediendo a cantar en su orquesta que entonces arreglaba el primer bandoneón Luis Stazo. Había otro cantor en la orquesta: Ricardo Argentino, más tarde reemplazado por Alfredo Del Río. 

En 1957 vuelve a formar orquesta, un quinteto dirigido por el pianista Dante De Simone y posteriormente forma rubro con la cancionista Elena Maida en un conjunto arreglado por Dante Smurra. Va espaciando sus actuaciones absorbido por sus actividades comerciales. 

En 1962 se presenta en un programa especial de Canal 4 en Montevideo, acompañado por el conjunto de Toto D'Amario y al regresar a Buenos Aires canta en la orquesta de Graciano Gómez presentándose ante micrófonos de "Splendid". Lo encontramos en 1965 en Radio El Mundo acompañado por la orquesta de Dante Smurra y en 1969 comienza a grabar como solista en el sello "Magenta". Viaja a Montevideo cantando en TV en el programa de Miguel Angel Manzi el vals de Héctor Marcó "A mi padre" y el tango de José Canet "La abandoné y no sabía". 

Al regresar a Buenos Aires actúa en "El farolito" de Villa Crespo y es designado jurado para el Concurso de Tangos de La Falda (Córdoba). Le pertenecen algunas obras. Los tangos "Esclavas y reinas" y "Dale Artime" con Jorge Moreira, el candombe "Dale negra", con el mismo letrista y el vals "Por qué no estás tú" con Julio Jorge Nelson. Con Jorge Moreira con quien tuvo una fraterna amistad musicó además "Aunque me llame papá", "Buenos Aires del 40", "Para el final", "Del potrero", "Pero quisiera encontrarte" y el vals "Te estoy agradecido". 

Finalmente con Juan Bautista Fulginiti "Conformate con ser buena". Fuera del rigor cronológico, debemos señalar que el tango que le sirvió de presentación en Buenos Aires fue "Percal", acompañado en la oportunidad por el piano de Manuel Sucher. Prematuramente, en Buenos Aires, ante la congoja general y de los que fuimos sus amigos, Enrique Campos nos dejó el 13 de marzo de 1970, aunque su recuerdo y su presencia nos acompañarán siempre. 

Queda el testimonio de los discos para confirmar sus grandes condiciones y dejar en evidencia de que fue uno de los grandes cantores uruguayos del tango. Originalmente publicado en Ochenta notas de Tango. Perfiles Biográficos, Ediciones de La Plaza, Montevideo 1998. 
Auspiciado por la Academia de Tango del Uruguay.

Argentino Ledesma


Cantor (24 de junio de 1928 - 6 de agosto de 2004) Full name: Corazón Argentino Ledesma 


En el año 1947, "El morocho" de nuestra fascinante historia, tal vez influenciado por su tíos que eran militares, viajó a Tucumán (pequeña provincia del noroeste argentino) para rendir exámen en el Colegio Militar de la Nación, donde no fue aprobado por sufrir una enfermedad congénita: daltonismo. 

No fue un episodio desagradable para el muchacho, ya que por ese motivo el destino quiso que se aquerenciara definitivamente con la música de Buenos Aires. Un grupo de amigos tucumanos consiguió que Argentino diera una prueba en Radio Aconcagua. Los directivos de la emisora lo escucharon y le hicieron firmar un importante contrato por una suma que el muchacho ni se imaginaba. 

Cuando el director artístico le preguntó con qué nombre se iba a presentar, le contestó que le gustaba Raúl Ledesma, que era el nombre de uno de sus tíos. El ejecutivo manifestó que no podía ser porque ya había un cantor con ese nombre y que, justamente en esos días viajaba a Tucumán con la orquesta que dirigía Tito Martín, "El D'Arienzo Chico del Tango". 

Al enterarse que el verdadero nombre era Argentino le dijo: «¡Eso es!... ¡Argentino Ledesma!, con ese nombre va a triunfar en todas partes». En la radio cantaba de lunes a viernes acompañado por un conjunto de guitarras integrado por Menéndez, Navarro y Bernal, y los sábados lo hacía en clubes, entidades sociales y de fomento con diferentes orquestas típicas tucumanas. 

Simultáneamente a sus presentaciones artísticas, Ledesma comenzó a practicar otra de sus grandes pasiones: el fútbol. Los que lo vieron jugar dicen que a la pelota la "gastaba", no por nada llegó a integrar la primera división del Club Atlético Tucumán, con el número diez. Pero el tango y el fútbol le resultaron dos actividades incompatibles, ya que jugaba los domingos y los sábados por la noche cantaba hasta altas horas de la madrugada. No se podían conciliar ambas actividades y se quedó con el tango. Una noche de 1947, Argentino concurrió con unos amigos a un baile que amenizaba una orquesta llegada de Buenos Aires que dirigía Alberto D'Angelo. 

En un momento del baile con la anuencia del maestro que no lo conocía, subió al palco y cantó tres tangos: "Mi noche triste", "Siga el corso" y "Y volvemos a querernos". D'Angelo quedó impactado por la voz y propuso llevárselo a Buenos Aires. El cantor no aceptó, estaba muy cómodo en la radio aunque ganaba poco dinero en relación a su éxito. 

Al tiempo se integró a la orquesta de Joaquín Signorelli y una vez vencido su contrato con la radio volvió a su provincia natal, Santiago del Estero (centro norte del país). Allí trabajó de perito mercantil en la Dirección de Rentas Provincial y en Radio Del Norte, alternando con las orquestas santiagueñas de Luis Napoleón y de los hermanos Paz en bailes de clubes. A comienzos de la década del cincuenta, se anota en un concurso para cubrir una plaza de tenedor de libros de un importante establecimiento comercial de la Capital, lo gana y viaja a Buenos Aires. 

Al segundo día de su arribo decide concurrir a "La querencia", el famoso local de Avenida de Mayo 870 donde se encuentra con unos amigos que le proponen hacer una prueba con la orquesta de Julio De Caro. Pocos minutos después ya estaban en el cabaret "Empire" de la calle Corrientes y canta dos tangos que dejaron muy conforme al maestro, quien le dijo que tenía que esperar tres meses hasta que le venciera el contrato al vocalista que tenía, Roberto Medina. 

Pero Ledesma no esperó y a la mañana siguiente, siguiendo el consejo de sus amigos se va a probar a Radio Belgrano ante el director artístico de la emisora, Jaime Más. Lo contratan por doce meses y el locutor que lo presenta es el legendario Guillermo Brizuela Méndez, quien asombrado por la calidad del muchacho, lo presenta al maestro Héctor Varela que andaba buscando reemplazante por la ida de Armando Laborde. De la noche a la mañana, Argentino Ledesma ingresa a la orquesta de moda compartiendo el rubro con Rodolfo Lesica, que en poco tiempo se convertirían en la pareja de cantores más populares de la década del 50. El debut se produjo en el cabaret Chantecler. 

La noche del 24 de junio de 1952, gracias a una oferta nada despreciable, la orquesta comenzó a actuar en el mitológico Marabú, de la calle Maipú 365. Su primera grabación con Varela fue el 21 de agosto con el tango "Novia provinciana", para el sello Pampa. Transcurren casi cuatro años y en febrero de 1956 deja la orquesta y se va con Carlos Di Sarli para actuar en Radio El Mundo y en el cabaret Marabú. 

También animaron los grandes bailes de carnaval del Club San Lorenzo de fútbol y grabaron para RCA-Victor. La permanencia de Ledesma con Di Sarli duró poco más de tres meses. Ese breve tiempo se debió a que los directivos del sello Columbia, a la que pertenecía Héctor Varela, empezaron a tentarlo para ver la posibilidad del retorno a esa agrupación. ¿Pero cómo iba a dejar nada menos que a Di Sarli, sobre todo cuando recién empezaba? ¿Y el futuro? Si bien había comenzado con Varela, se había consagrado con Di Sarli. Pero la empresa insistió. 

Le hicieron ofertas fabulosas, sumas importantes de dinero, otras condiciones para volver con su anterior director. Era como el pase de un jugador de fútbol cuando está en la gloria. Y al final volvió. Di Sarli no podía entender esa decisión: no concebía que un cantor lo pudiera dejar. Al final lo comprendió, le deseó suerte y se hicieron muy amigos. 

Al promediar el año 1956, Argentino Ledesma en la orquesta de Héctor Varela obtuvo resonantes éxitos con "Fueron tres años", "Muchacha", "Fosforerita" y sobre todo con "Qué tarde has venido". También con la milonga "Silueta porteña", que debía cantar con Lesica y lo tuvo que hacer sólo porque Rodolfo no pudo concurrir a la sala de grabación. De todos modos, el dueto Ledesma-Lesica dejó muy buenas versiones grabadas de los valses "Gota de lluvia" y "Rosa mía" y la milonga "Tentadora". 

El éxito acompañaba a la orquesta y a sus cantores. Actuaban en bailes, locales nocturnos y realizaron un espectacular ciclo por Radio El Mundo en el tradicional programa "Glostora Tango Club". El año 1957 lo sorprendió a Ledesma en el mejor momento de su carrera como cantor de orquesta, hasta que los directores del sello Odeón le propusieron grabar como solista. Las condiciones eran óptimas, pero Argentino no se decidía. 

El rumor de que se iba no tardó en ganar la calle. Varios directores quisieron aprovechar la coyuntura para llevarlo a sus orquestas. Miguel Caló fue personalmente a su casa y le dejó un cheque por cien mil pesos. ¡Una fortuna! Antes de tomar una decisión definitiva lo consulta a Edmundo Rivero. El gran intérprete le dijo : «Váyase de la orquesta pero asesórese bien porque usted es muy joven.» Y le recomendó al poeta y representante Mario Battistella , un hombre muy conocedor del medio. 

Finalmente culmina su ciclo con Varela y comienza su nueva etapa como solista. Anima numerosos bailes y, al poco tiempo su "cachet" es el mismo que el de Juan D'Arienzo con toda la orquesta y los cantores incluídos. Es acompañado por la formación del pianista Jorge Dragone y actúa en Radio Belgrano en un programa propio, auspiciado por el jabón "Palmolive". Hace una gira por todo el país y el 16 de junio de 1957 grabó su primer disco como solista para Odeón. Actúa en el Teatro Cómico de la calle Corrientes junto a Tito Lusiardo y Fidel Pintos entre otros. 

Es convocado para cantar e interpretar un papel en la película "El asalto", con Alberto de Mendoza, Egle Martin y Tato Bores, donde canta "Dame mi libertad", "Cafetín de Buenos Aires" y la milonga "El asalto". En el año 1964, el maestro Francisco Canaro grabó doce tomas que servirían de acompañamiento orquestal para el cantor chileno Lucho Gatica. 

Todas eran obras compuestas por Carlos Gardel. Como por razones de trabajo Gatica no lo pudo hacer, la compañía Odeón llamó a Argentino Ledesma para que las cantara. De los doce temas pudo grabar seis debido al fallecimiento de Canaro. La cinta grabada fue a parar al archivo y bastante tiempo después, la empresa volvió a llamar al cantor para terminar los otros seis, en esta oportunidad con la dirección del maestro Carlos García. Cuando se terminó de grabar se cotejaron las versiones de 1964 y las de 1973. Habían pasado casi diez años y la voz era la misma. 

No había perdido ni la voz, ni el color, ni el timbre. Ese disco resultó un suceso en América, parte de Europa, Japón y Australia. Hoy está editado en disco compacto. Fue uno de los cantores más requeridos por la televisión. Su figura ha sido vista en los más importantes programas: "Siete notas para el tango", "Tango y punto", "Amistangos", "El tango del millón", "Yo te canto Buenos Aires", "Sábados Circulares", "Grandes valores del Tango", "Sábados de la Bondad" y muchos otros. 

En 1980 grabó un par de tangos como invitado, en la orquesta de Osvaldo Fresedo y sus últimos registros los realizó con el acompañamiento de Roberto Pansera. Es autor de la milonga "El asalto" y de los tangos "Sin un adiós" con música de Mario Demarco y "Hacete amigo de la vida" con música de Marsilio Robles. En una palabra, Argentino fue, es y será un verdadero grande del tango. 
Un hombre que gestó una carrera alucinante merced a su profunda creatividad.

Rodolfo Lesica


Cantor (12 de noviembre de 1928 - 19 de julio de 1984) Nombre completo: Rodolfo Oscar Aiello 


Dueño de una voz potente, con registro de barítono, con todo el "yeite" del tango, no pudo sin embargo llegar a altura de su compañero de éxitos, Argentino Ledesma. Este prototipo del muchacho porteño, con mucha pinta y buena voz, no llegó al nivel que hubiera merecido por sus grandes cualidades artísticas, por causa de una vida desordenada, con todos los vicios que se adquieren en la noche y en la farra.

Nació en el barrio de Parque Chacabuco (Buenos Aires) en la calle Zubiría nº 432, donde creció junto a sus hermanos Oscar y María. Su padre Carmelo Aiello, bandoneonista y compositor, autor de la exitosa polka "El viejito del acordeón", con múltiples grabaciones, además de la milonga "Florcita porteña", grabada por Argentino Ledesma y el tango "Criollo de ley" por Juan D'Arienzo. 
Su hermano mayor, Oscar, se dedicó al estudio del piano, lo que le permitió ser integrante de la orquesta de su padre. A los 12 años Rodolfo, con el nombre artístico de Rodolfo Alberti, debuta en dicha orquesta en los carnavales de 1940 en el club Hurlingham, compartiendo el rubro de cantores con Guillermo Coral, quien luego fue cantor de Francisco Canaro y más tarde sería imitador y actor cómico con el nombre de Guillermo Rico.

La orquesta de Aiello es contratada por radio Mitre. A partir de 1945, fue mermando el trabajo de la orquesta y su padre decide desarmar la misma; por lo tanto "El Rolo" debió dedicarse a otras actividades ya que con 15 años era muy difícil hacerlo como cantor. Amigos del café que frecuentaba Rodolfo en la calle Cachimayo y Asamblea, parada de una línea de colectivos, además lugar concurrido por choferes de taxis, le ofrecen hacer changas en los turnos libres como peón de taxi, a pesar de no tener registro de conductor. En 1948 es convocado a cumplir con el servicio militar, dada su experiencia como chofer es puesto a disposición de un general del ejército. 

También se destaca como cantor y animador de toda reunión social que se realizaba en el cuartel. Finalizada la "colimba" volvió al taxi, una noche sube al mismo como pasajero el maestro Héctor Varela, que acababa de actuar en el cabaret "Maipú Pigall", con el atrevimiento propio de un muchacho de su edad, le canta un tango y el músico decide invitarlo a un ensayo de la orquesta. El resultado de la prueba es positivo y es contratado, el 6 de junio de 1950 debuta en el cabaret de la calle Paraná al 400 "Chantecler", acompañado en los cantables con el consagrado Armando Laborde. 

El apellido artístico Alberti, como el propio Aiello no lo convencían a Varela, y al pasar por la plaza Lezica en el barrio de Caballito, decide bautizarlo con el nombre de Rodolfo Lesica, con la letra ese en vez de zeta. La orquesta de Varela estaba conformada con un plantel de notables músicos, en su mayoría ex integrantes de la orquesta de Juan D'Arienzo. 

La orquesta la integraban entre otros, en el piano César Zagnoli, los violinistas Hugo Baralis, Mario Abramovich y Roberto Guisado, y en los bandoneones junto al maestro Varela, Alberto Marchese y Alberto San Miguel, y en la presentación quien luego sería uno de los más importantes locutores de radio y televisión: Jorge "Cacho" Fontana. A raíz del notable suceso son contratados por LR3 Radio Belgrano, y por Emi-Odeón, para su sello Pampa. Graban por primera vez el instrumental "El flete" y, en dúo Laborde-Lesica, la vieja milonga registrada por Gardel "Un bailongo", volviendo a grabar a dúo con Laborde "Tal para cual" y "La carreta" y como solista el tango "Paciencia". En 1952 registra un trabajo donde demuestra toda su faz interpretativa en el tango de Antonio Fiasche y San Miguel "Noches de cabaret". 

Su estilo de fuerte temperamento, su coloratura de voz y su afinada interpretación van desarrollando una trayectoria ascendente. Sus actuaciones eran presenciadas por grandes grupos de admiradoras, que además del canto eran atraídas por su pinta de varón porteño. A mediados del 52, a raíz de un metejón amoroso y por seguir a la dama, abandona abruptamente la orquesta y se marcha a Rio de Janeiro, volviendo al poco tiempo después del frustrado romance. 

Amigos comunes logran la reconciliación con Varela, vuelve a la orquesta y comparte el escenario con un debutante, que en poco tiempo sería una de las voces más cotizadas en el ambiente, el santiagueño Argentino Ledesma. Juntos impondrían dos éxitos que batieron récords de ventas de discos, Lesica con el tango de Erma Suárez (esposa de Varela) "Canzoneta" y Ledesma el tango de origen catalán "Fumando espero". A principio de 1957, Ledesma abandona la orquesta y es reemplazado por Raúl Lavié, quien tenía una gran relación con "el Rolo", no sólo profesional, también amistosa. Logran grabar a dúo un resonante éxito, el vals "Señora princesa"

Lamentablemente el público disfruta muy poco al dúo, se produce una huelga de los músicos de la orquesta, el dúo se adhiere y todos son despedidos por Varela. Inmediatamente Lesica y Lavié deciden formar una agrupación orquestal y junto a los bandoneonistas Marchese y San Miguel forman "Los ases del tango", no le faltaron contratos, radios, clubes, giras y graban en la RCA-Victor a fines del '57 el tango "Si te llegara a perder". En 1958 se integra a la orquesta del gran músico y compositor Jorge Caldara y graba con brillante suceso el tango de Caldara y Mario Soto "Pasional", finalizando el año el muchacho calavera decide entrar en la buena senda y contrae matrimonio. 

En 1959 se produce la tercera incorporación con Varela, que a pesar de las travesuras de Lesica siempre tuvo un gran afecto por "el Rolo" y nuevamente junto con Laborde y la incorporación de Ernesto Herrera completan las voces de la orquesta. En 1960 nació su primera hija. 

Lesica sigue con Varela hasta 1961, cuando se desvincula definitivamente de la orquesta que tantos momentos inolvidables brindó al tango, y como broche de esa etapa es importante destacar una anécdota sobre, quizás, la obra más exitosa del rubro Varela-Lesica. Varela era muy amigo del músico Alfredo Malerba, marido de la gran cantante Libertad Lamarque. Durante un encuentro en 1956 entre Varela y Malerba, este le comentó que habían traído de México un hermoso bolero que doña Libertad quería grabar en tiempo de tango, Varela le sugirió a Lesica que tratara de conseguirlo. 

Lesica se presenta ante Libertad y se lo pide, prometiendo que lo grabaría después que ella. Pero en forma inmediata Varela y Lesica lo graban, logrando un éxito tremendo, el bolero en tiempo de tango era nada menos que "Historia de un amor". Al poco tiempo se encuentra Lesica con Libertad, trató de escaparse para no enfrentarla, pero no pudo, sin embargo ella en vez de retarlo, lo felicita por la grabación y el éxito del tema. 

Inicia una nueva etapa como solista a fines de 1960, luego de un breve paso con Joaquín Do Reyes, más tarde es contratado por Emi-Odeon, grabando con la orquesta de Mario Demarco los tangos "Rondando tu esquina" y "Quiero verte una vez más" y con Carlos García "Corrientes y Esmeralda". Su presencia ante el gran público las realizaba a través de los programas de televisión "Grandes valores del tango", "Sábados circulares", "Sábados continuados" y los shows, con el acompañamiento de la orquesta de Alberto Nery. Las últimas grabaciones las realizó en el sello Embassy entre 1979 y 1980, con arreglos y dirección de Alberto Di Paulo.

Próximo a cumplir los 56 años, el 19 de julio de 1984 se produce su fallecimiento, muy lamentado por todos los amantes del tango y su gran legión de amigos que supo cultivar este brillante intérprete.

Carlos Dante


Cantor (12 de marzo de 1906 - 28 de abril de 1985) Nombre completo: Carlos Dante Testori 


Se ha dado en llamar generación del cuarenta a una brillante promoción de intérpretes, compositores y poetas que alcanzaban por entonces la culminación de un itinerario artístico prestigioso, junto a una pléyade de auténticos valores juveniles que se iban perfilando respaldados por relevantes aptitudes para proyectarse a la consagración. 

Unos y otros configuraron aquella falange tanguera que protagonizó el ciclo más importante del tango canción. Los cabarets y dancings nocturnos, los bailes multitudinarios de los clubes deportivos, la radio, los discos, constituyeron el vehículo de la gran atracción musical de aquellos memorables años cuarenta. 

Las orquestas y los cantores imponían éxitos, repertorios íntegros, y afianzaban títulos y nombres que quedaron para siempre. Y entre aquellos triunfadores más representativos, de ese importantísimo momento del auge de nuestro tango para ser bailado, para ser cantado y para ser escuchado, se cuenta el nombre de Carlos Dante Testori, que adoptó como seudónimo artístico que lo conduciría a una merecida notoriedad en una segunda etapa, diríamos, de su labor profesional, simplemente Carlos Dante, los dos nombres de pila suyos, desechando el itálico apellido. 

Carlos Dante, personalísimo cantor intimista de nuestro tango, dejó de existir el domingo 28 de abril de 1985, luego de una trayectoria plena de adeptos bien ganados y de ocupar un lugar inamovible entre los más destacados intérpretes de nuestra música de la ciudad. Había nacido en la muy porteña barriada de Boedo. Se formó en un modesto hogar de gente honrada y trabajadora. 

Como tantos otros muchachitos de la época, esperaba ansioso el domingo para marcharse a patear una pelota de fútbol en los terrenos baldíos de Villa Dominico. Y los atardeceres de barrio, recostado en la vidriera del almacén de la esquina -como en los versos de Homero Manzi-, silbando y canturreando tangos. Estudiaba y trabajaba de aprendiz en un taller, cuando un amigo de su padre, advirtiendo las condiciones vocales del muchachito, lo vinculó a un grupo de teatro profesional. 

Y de allí su gran oportunidad, para debutar profesionalmente como cantor de la orquesta de Francisco Pracánico, inaugurando el 16 de agosto de 1927 el cine Astral, de Corrientes angosta, actualmente teatro Astral. Adquirió experiencia interpretativa con el ya prestigioso pianista y compositor de "Sombras" y "Madre". Y poco después de desvincularse de Pracánico, el primer bandoneón de la orquesta, Miguel Caló, al tentar fortuna como director, llevó a Carlos Dante definitivamente incorporado ya a la actividad profesional del tango. 

En 1928, conocido el nombre de Carlos Dante en el ambiente musical, integró como estribillista la orquesta de Anselmo Aieta, de la que formaban parte también, como instrumentistas, Juan D'Arienzo y Luis Visca, de resonante actuación en el cine Hindú de la calle Lavalle. 

Al cumplirse el término del contrato de dicha orquesta con la mencionada sala cinematográfica, la empresa Coll y Di Fiore retuvo al cantor Carlos Dante para incorporarlo a la debutante e inolvidable orquesta de Pedro Maffia -aquel sexteto mitológico con Vardaro, Pugliese, De Franco- y proseguir su exitosa actuación en el palco escénico del cine Hindú. Debutó Carlos Dante en la actividad discográfica como vocalista de la flamante primera orquesta de Juan D'Arienzo -que no había adoptado todavía la modalidad rítmica distorsiva que lo condujo luego a la popularidad-, registrando una serie de versiones para el sello "Electra", cuyas placas sobrevivientes constituyen uno de los grandes atractivos de los coleccionistas de discos de la actualidad. Y de allí a Europa. Viajó con Rafael Canaro a Francia.

Cuatro años en París, Madrid, Lisboa, Roma, Atenas. Contaba Carlitos que al término de su actuación, una noche, en el "Garrón" de Montmartre, con la orquesta de Manuel Pizarro, se aproximó un distinguido caballero, expresándole en correcto castellano: «Lo escuché con mucha atención. Es usted un excelente cantor de tangos. No cambie nunca su manera de cantar. Al tango hay que decirlo, no gritarlo.» Aquel distinguido caballero era el famoso barítono de la lírica italiana de todas las épocas. 

Se llamaba Tito Ruffo. Y Carlitos Dante adquirió reconocido prestigio cantando siempre así, casi a media voz, siempre, en todo el largo recorrido artístico de su prolongada trayectoria. Regresó a Buenos Aires. Y prosiguió aquí su actividad. Actuó y grabó discos transitoriamente con Francisco Canaro. Volvió, como en sus comienzos de 1927, con Miguel Caló. Cabarets, radios, discos. 

Y de pronto, una pausa prolongada que pareció definitiva. Ingresó a la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales en muy favorables condiciones de contratación, con excelentes perspectivas de una ventajosa carrera administrativa. Pero el tango pudo más. Y la vuelta de Carlitos Dante a la actividad artística tuvo lugar el 1 de octubre de 1944 en el café "Marzotto" de la calle Corrientes, con el "Colorado" De Angelis. Reemplazaba a Floreal Ruiz, quien, a su vez, ocuparía la vacante dejada por Fiorentino en la orquesta de Aníbal Troilo. Antes de ese afortunado reintegro al tango, había participado Dante con la orquesta de Elvino Vardaro, en la película nacional "Muchacho de la ciudad", interpretando íntegramente el tango Ciudad.

Por mediación de Agustín Irusta, formó dúo con Pedro Noda, cuando éste se desvinculó de Agustín Magaldi. Y con Alfredo De Angelis, como ya se ha dicho, el salto a la consagración. Y sus grandes éxitos siempre recordados: "La brisa", "Mocosita", "Lunes", "Melenita de oro", "Ya estamos iguales", "Soy un arlequín", "Carnaval". Diez años en aquel inolvidable programa cotidiano Glostora Tango Club, transmitido por Radio El Mundo. Trece años con De Angelis. 

Los mejores de Dante. En 1957, la desvinculación del cantor, formando dúo con Oscar Larroca. Duró poco la nueva orientación artística. Tal vez cansado ya de tantos años cantando tangos como se deben cantar los tangos.

Los Grandes. Hoy: Alberto Morán

domingo, 5 de septiembre de 2010


(15 de marzo de 1922 – 16 de agosto de 1997)
Nombre completo:Remo Andrea Domenico Recagno
En la historia de los cantores no hubo un caso similar al suyo. Fue una bisagra entre el cantor de orquesta de los cuarenta y el solista de los cincuenta. Fue un ídolo popular y esto pudo comprobarse hasta el final de su vida ya que su público nunca lo abandonó pese a la decadencia

Los Grandes: Hoy Miguel Montero

sábado, 4 de septiembre de 2010


(9 de julio de 1922 - 29 de agosto de 1975)
Nombre completo: Miguel Ángel Montero
Apodo: El Negro de Oro
Miguel Montero integra la camada de cantores solistas que se lanzaron con éxito a partir de las década del '50 y del '60, junto a Jorge Vidal, Edmundo Rivero, Alberto Morán, Alberto Marino y Floreal Ruiz, entre otros.

Tributo a Jorge Valdéz

domingo, 8 de agosto de 2010





Tributo a Enrique Campos

Podés verlo en vivo haciéndo clip en le pantalla en la parte superior a la izquierda donde dice "video" y si querés antes podés elegir la canción o deja tan solo correr por si mismo. "GRACIAS POLACO POR TANTO"

 

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Alfredo Beluschi

sábado, 10 de julio de 2010

(10 de enero de 1925 - 1 de enero de 2001)
Nombre completo: Alfredo Beluschi
Tenía la pinta de un malevo imaginado por Borges. La de un compadre de los viejos tiempos, de aquellos que solían transitar entre el campo y los arrabales de la ciudad, silenciosos y distantes, que solamente respondían ante una provocación. Aunque el suyo fue un caso particular, sólo el tango lo llevaba a la acción. Y fue el más violento de todos, porque los títulos que engrosaron su repertorio fueron desafíos que confrontó hasta sangrar, todos elegidos para tal efecto, salvo algunas licencias como para aliviar tensiones.

Si cantores recios hay que nombrar, ninguno como él. A su estampa hay que agregarle la voz grave, verdaderamente "aguardentosa", el remarcar las "erres" como con bronca y sacudir los puños en los momentos más dramáticos. Siempre se transformó en el personaje de la historia padeciendo sus sufrimientos. Se posesionaba tanto que más de una vez se lo vio con los ojos a punto de quebrarse en lágrimas.

Tuvo varias temporadas en el recordado "Rincón de los artistas", de la esquina de Álvarez Jonte y Boyacá. Allí un grupo de amigos lo vimos varias veces. Llegaba cuando ya varios colegas habían hecho su presentación. Le servían un whisky con hielo y mientras lo revolvía con un dedo esperaba su turno detrás del mostrador. Cantaba y después charlaba con algún conocido. De tanto vernos, una noche se sentó a nuestra mesa. La charla se prolongó y me quedé con el recuerdo de una confidencia. Vivía con la "vieja", con su mamá, y los días de actuación, ya desde temprano preparaba su empilche planchándose la camisa blanca y el pantalón.

El desenlace de su vida fue largo, aunque él no lo supo. A mediados del mes de noviembre del año 2000 concurre a ver a su hermana gravemente enferma. El impacto emotivo agrede su organismo y sorpresivamente pierde el conocimiento. En el hospital Penna lo operan de una trombosis cerebral, fue el día 17 del mes citado. Sobrevivió sin cambios hasta el primero de enero del nuevo año. Han relatado que todo ese tiempo permaneció como NN, días después de su fallecimiento, un grupo de amigos pudo encontrarlo y develaron su identidad.

«Trabajé bastante con él, era un tipo excelente.», me comentó el músico Osvaldo Requena; «En una época seguíamos el itinerario de las carreras de Turismo de Carretera por las distintas ciudades del país. El público que concurría era numeroso, copaban el lugar y las noches de viernes y sábados estaban aseguradas. Su estilo gustaba mucho. Lo acompañaba junto a Juan Carlos Bera y Enrique Marcheto, piano, bandoneón y contrabajo. Le gustaban mucho las mujeres. Lo llamábamos "Pampero". Había sido una ocurrencia de Hugo Baralis cuando eran compañeros en la orquesta de José Basso. En una gira lo vió dormir medio resoplando y con un mechón de pelo caído sobre su cara gaucha. Baralis Pensó en el caballito que montaba "Patoruzito" en la historieta, siempre brioso y con un penacho de la crin sobre la cara. En las grabaciones me llamó la atención la facilidad que tenía para entrar en tono, para encontrar de inmediato su tesitura natural y eso facilitaba mi arreglo. Era muy práctico pese a no tener casi ningún estudio de música, solamente oído.»

Nació en la localidad de Los Quirquinchos, provincia de Santa Fe. A los diecisiete años debutó en Rosario con el Cuarteto Los Ases dirigido por Leónidas Montero. Luego de tres años se incorporó a la orquesta de Raúl Bianchi. Pasaron varios años saliendo y regresando de permanentes giras por el centro y norte del país. De esta unión artística habría quedado un disco de prueba, un acetato, con el tango "Te presentí", del mismo Bianchi y Mecha de los Santos.

En 1953 se integró al conjunto más importante de la ciudad, el de José Sala, con el que arribó por primera vez al disco y también a Buenos Aires. En varias conversaciones que mantuvimos, me dijo que con esta orquesta grabó catorce temas. Entre ellos y como contradeciendo su estilo, el dulce vals "Desde el alma", de Rosita Melo y Homero Manzi.

De regreso a Rosario hizo una breve temporada con el conjunto de Francisco Plano en el Dancing Paradise, de la calle Mitre al 600, donde se lo anunciaba como: "La voz que triunfó en Buenos Aires".

Su huella quedó marcada en Buenos Aires y pronto es reclamado por José Basso; su cantor Floreal Ruiz fue el puente. Es el año 1956 y el debut fue en Radio Belgrano, en el mes de junio, cantando el tango "Recordándote". Su registro de "De puro curda", de Carlos Olmedo y Abel Aznar -un tango que parece hecho para Belusi-, es un verdadero clásico de nuestra música ciudadana. Cuatro años más tarde lo contrata Osvaldo Pugliese y pasa a ser compañero del cantor Jorge Maciel.

Con Pugliese grabaron, en el sello Philips, 17 temas, seis de ellos a dúo con Maciel. Sin dudas el tango "Bronca", de Edmundo Rivero y Mario Battistella, es el más importante, por la expresividad y el sentimiento que le pone Alfredo.

En 1964, vive la segunda etapa con Basso, compartiendo el rubro con Héctor De Rosas y, un poco más tarde, con Carlos Rossi. Fueron a Japón y realizaron numerosas actuaciones. En 1967 registraron "Se tiran conmigo" de Ángel y Luis Díaz, el tango que más me gusta de Belusi.

Luego comenzó su carrera de solista. Cabe destacar su actuación en el año 1969, en el escenario de "Caño 14", acompañado por un cuarteto dirigido por Héctor Stamponi.

La relación con Basso era muy buena y prueba de ello es que los muchachos de su orquesta, con Requena al piano, lo acompañaron en su primer disco larga duración, sin figurar los nombres de ellos en la etiqueta ni en la portada. Para sus dos discos siguientes tiene el marco de una orquesta dirigida por Osvaldo Requena. En sus últimas grabaciones es acompañado por la orquesta de Jorge Dragone.

Jorge Maciel

jueves, 10 de junio de 2010

(17 de septiembre de 1920 - 25 de febrero de 1975)
Nombre completo: Carlos Pellegrini
Cantor correcto y afinado, con un estilo que a veces abusaba de recursos efectistas, es un típico exponente del cantor de orquesta de los años cuarenta.
Su paso por la orquesta de Alfredo Gobbi fue su mejor momento, aunque el repertorio elegido no fue demasiado trascendente. Sin embargo, siempre tuvo su público que lo siguió durante toda su extensa trayectoria.

No está en la galería de mis cantores preferidos, pero debo reconocer que contaba con una bella voz, una clara dicción y una llamativa potencia expresiva.

Nació en La Boca y se inició profesionalmente en 1940 cantando para un conjunto del barrio, después continuó con las formaciones de Juan Carlos Caviello, de Miguel Zabala "Zabalita", de Félix Guillán y de Roberto Caló.

En 1948 ingresa a la orquesta de Alfredo Gobbi y comienza su etapa consagratoria. Llega al disco al año siguiente y mete su primer gran éxito: el tango "Remembranza" de Melfi y Battistella. Disco RCA-Victor que tiene en el acople el tango "Independiente Club" de Agustín Bardi.

Con Gobbi hizo 18 registros, de estos uno a dúo con Ángel Díaz y tres con Héctor Coral. De su serie discográfica se destacan: "La intriga", de Héctor Stamponi y Héctor Marcó, que tiene una bella melodía y del cual no conozco ninguna otra versión; "El pollero" música y letra de Marcó; y su éxito más rotundo, "Canzoneta" de Erma Suárez y Enrique Lary.

En 1954 pasa a la orquesta de Osvaldo Pugliese y tiene como compañero a Miguel Montero.

Su primera grabación es su "caballito de batalla", el tango "Canzoneta", esta vez para el sello Odeón. En el otro lado del disco, Montero canta "Por una muñeca" de Emilio Balcarce, primer violín de la orquesta, con letra de Manuel Barros.

En agosto de 1959, la orquesta viaja a la Unión Soviética y a China con Maciel, el cantor Carlos Guido y el glosador Luis Mela.

Con Pugliese graba 66 temas, de los cuales tres a dúo con Miguel Montero, dos con Carlos Guido, seis con Alfredo Belusi y tres con Abel Córdoba.

También participa de la gira a Japón en 1965, esta vez con la compañía vocal de Abel Córdoba.

En agosto de 1966 hace una interesante versión del tango "Recuerdo", del maestro Pugliese y letra de Eduardo Moreno, considerada una de sus más grandes realizaciones. Al respecto dice Jorge Palacio "Faruk": «... una obra de antología, un tango tan difícil de cantar, que parecía hecho para Maciel, cuya interpretación dejaba la sensación de no darle trabajo alguno».

En el año 1968 comparte con seis de sus compañeros de la orquesta, la formación del Sexteto Tango. Estos son: Julián Plaza (piano), Osvaldo Ruggiero y Victor Lavallén (bandoneones), Emilio Balcarce y Oscar Herrero (violines) y Alcides Rossi (contrabajo).

Con el Sexteto hace veinticuatro registros, entre los que se destacan algunos tangos clásicos: "Sentimiento gaucho", "Mi dolor", mezclados con otros temas modernos: "Mi ciudad y mi gente", "Chiquilín de Bachín", etcétera.

Ya su voz no tenía la potencia de sus años mozos, pero mantenía su fuerza dramática y su singular estilo.

En el mes de febrero de 1975 es intervenido quirúrgicamente de una hernia y muere en la operación por no resistir la anestesia.

Edmundo Rivero

miércoles, 2 de junio de 2010

Cantor y guitarrista
(8 de junio de 1911 - 18 de enero de 1986)
Nombre Completo: Leonel Edmundo Rivero
Apodo: El Feo
Edmundo Rivero representa un caso singular en la extensa galería de cantores de tango. El registro de bajo, que contenía su voz, era una verdadera rareza en el género y, a la vez, algo poco apreciado por la pléyade tanguera, acostumbrada a los barítonos y tenorinos. Sin embargo, la afinación y los coloridos matices de su fraseo, sumado todo ello a un sentimiento y estilo criollo con reminiscencias gardelianas, lo hicieron un favorito del público y, al mismo tiempo, el primer caso de una voz gruesa imponiéndose en un momento de extraordinarios vocalistas.
También fue importante su formación y desarrollo musical. No fue un improvisado y menos un intuitivo, fue un estudioso que se inició con la música clásica, con el rigor de las academias, la disciplina y el estudio.

Nació en el barrio bonaerense de Valentín Alsina. Sus padres, Aníbal y Anselma, inculcaron a sus hijos, desde la cuna, el amor por la música. Se crió en el barrio porteño de Saavedra y pasó su adolescencia en Belgrano.

De muy joven comenzó el estudio de canto en el conservatorio nacional y más tarde el de guitarra.

La primera presentación la realizó a dúo con su hermana Eva en Radio Cultura. En esta misma emisora fue contratado para formar parte del conjunto que acompañaba a las ocasionales figuras que hacían su presentación en ella. Asimismo, mostró sus dotes de guitarrista tocando en presentaciones teatrales un repertorio de música clásica española.

Su debut como cantor sucedió en forma imprevista, ya que tuvo que reemplazar al artista que debía actuar en Radio Splendid y al cual Rivero acompañaba.

La primera orquesta que contrató a "El Feo" fue la de José De Caro, lo cual le posibilitó acercarse a Julio De Caro, quien le propuso ser su cantor en los tradicionales carnavales del Teatro Pueyrredon de Flores. Mas tarde debutó en la orquesta de Emilio Orlando y, a comienzos de los cuarenta, lo hizo en la de Humberto Canaro.

En esta década ocurrieron, en la vida de nuestro querido artista, dos acontecimientos fundamentales, con dispares resultados. Hacia 1944 es convocado por el pianista Horacio Salgán para participar en su orquesta, en la que estuvo hasta 1947. De este periodo no quedaron registros, ya que los empresarios discográficos le dieron la espalda tanto a la avanzada concepción del tango de Salgán como al inusual registro vocal de Rivero. Ambos se dieron el gusto de grabar en las décadas siguientes, ya siendo artistas consagrados.

El segundo acontecimiento es el que lo lanza definitivamente a la fama, cuando es convocado por Aníbal Troilo para formar parte de su gran orquesta, en reemplazo de Alberto Marino. En los tres años que participó Rivero en la orquesta de Pichuco dejó más de una veintena de grabaciones, en algunas de las cuales canto a dúo con Floreal Ruiz y con Aldo Calderón. En esta etapa el gran cantor paso a ser sinónimo de tangos como "El último organito", "La viajera perdida", "Yo te bendigo", pero fundamentalmente del tango de Homero Manzi y Aníbal Troilo "Sur".

En el año 1950 comienza su etapa como solista, siendo acompañado por un conjunto de guitarras que estaba integrado por Armando Pagés, Rosendo Pesoa, Adolfo Carné, Achával y Milton, en otras ocasiones fue acompañado por la orquesta de Victor Buchino.

En la dilatada carrera artística de Edmundo Rivero no faltó su participación en varias películas, entre las que se destacan: "El cielo en las manos" (1949), en la cual interpreta el tango homónimo de Homero Cárpena y Astor Piazzolla, acompañado por la orquesta de este último. El film "Al compás de tu mentira" (1951), donde canta "No te engañes corazón" de Rodolfo Sciamarella, acompañado por guitarras. Después "La diosa impura", en el que interpreta "Sin palabras" de Enrique Santos Discépolo y Mariano Mores, y participa en la famosa película "Pelota de cuero", de Armando Bo, entre otras.

Hacia 1965, fue elegido para interpretar las poesías de Jorge Luis Borges, musicalizadas por Astor Piazzola y llevadas al disco titulado "El tango". En el mismo participaba el actor Luis Medina Castro recitando obras del poeta. Este espectáculo fue presentado en teatros de todo el país y del Uruguay.

A fines de la década del 60, lo acompañó el conjunto de guitarras dirigido por Roberto Grela y que estaba integrado por Rafael Del Pino, Héctor Davis, Héctor Barceló, Rubén Morán y Domingo Laine. De esta sociedad quedaron inolvidables registros discográficos, como por ejemplo "Packard", "Falsía", "Poema número cero" y "Atenti pebeta", verdaderas joyas del género.

Incursionó en el arte de la escritura por medio de dos libros: "Una luz de almacén" y "Las voces, Gardel y el tango". Hubo un tercer libro que quedó trunco por la desaparición física de nuestro artista, el cual presentaba un profundo estudio sobre el lenguaje y la poesía lunfarda.

Fue compositor y autor de varios temas, y algunos tangos al modo reo y lunfardo. "No mi amor", "Malón de ausencia", "A Buenos Aires", "Falsía", "Quién sino tu", "Arigato Japón" y "El jubilado". Compuso también: "Pelota de cuero" (con Héctor Marcó), "Biaba" (Celedonio Flores), "La señora del chalet", "Poema número cero" y "Las diez de últimoa (los tres con Luis Alposta), "Calle Cabildo" (Dionisio De Biase y César Bo), "Acuérdate" (José María Contursi), "Todavía no" (Eugenio Majul), "Aguja brava" (Eduardo Giorlandini), "Amablemente" (Iván Diez), "Coplas del Viejo Almacén" (Horacio Ferrer), "Milonga del consorcio" (con Arturo de la Torre y Jorge Serrano)y "P'al nene" y "Bronca" (con Mario Battistella), entre otras.

En el año 1969, se da el gusto de inaugurar su propia casa de tango: "El Viejo Almacén". Por ella desfilaron innumerables figuras nacionales e internacionales y ocurrieron interesantes episodios como escuchar a Rivero acompañado por la orquesta de Osvaldo Pugliese, o una noche cualquiera ver entre los concurrentes a Joan Manuel Serrat, gran admirador del cantor.

El 18 de enero de 1986, luego de permanecer internado desde diciembre, por un problema cardíaco fallece en Buenos Aires a los 74 años de edad.

Fue un cantor distinto, genial, adornado por una personalidad afable y señorial que lo hizo querido por todo el ambiente artístico y, lo que es más importante, por un público que lo recuerda y lo admira en cada uno de sus registros.

Las cuarenta - Hèctor Maurè

viernes, 28 de mayo de 2010

Floreal Ruiz "El Tata"

martes, 25 de mayo de 2010

Historia enviada por Oscar Mármol el 25/10/2001
Floreal Ruiz nació en el porteño barrio de Flores, el 29 de Marzo de 1916. Su papá se llamaba José, su madre, Rosa Rimundo. El matrimonio tenía tres hijos, y dado que papá era de ideas anarquistas, era coherente que a su primera hija le pusiera de nombre Fraternidad, a su segundo hijo Floreal, y al tercero, Libertario. De pibe en su casa al chiquilín Floreal, lo apodaban Piruco. El padre era tapicero y le enseñó a su hijo el oficio, después fue repartidor de pan, y lechero a domicilio. En Flores para esa época había muchos potreros donde se practicaba fútbol, y Piruco como todo pibe, sentía pasión por jugar a la pelota. Se hizo hincha de Independiente, porque le gustaba el color rojo. En la década del veinte, siendo un pibe aun, escuchaba en radios y victrolas a Gardel, Corsini y Magaldi, cantar tangos , eso y el contar con un lindo color de voz ; fueron la influencia para que soñara con ser cantor. Eran épocas donde las serenatas, eran el vehículo mas directo para que los novios hicieran saber a sus pretendidas, sus aspiraciones amatorias. La barra de Flores tenían resuelto el problema, contaban con dos amigos con buena voz para expresar a sus noviecitas todo su cariño , quienes a su vez, estos noveles cantores, elegían un repertorio que aplicara para lograr el objetivo. Las responsabilidades caían justamente en Piruco , y otro pibe que no era otro que, Piero Fontana, ( con los años adoptaría el nombre artístico de (Hugo del Carril), quienes con sus virtudes canoras hacían el deleite de las pibas. El viejo de Floreal, que era muy realista, dado las épocas difíciles por la que había que transitar, y conociendo las aspiraciones de su hijo, se oponía a que Floreal cantara, porque opinaba que los que cantaban le esquivaban el bulto al laburo, y la vida para el si no se trabajaba no se comía, así de simple. Floreal , no era de contradecir a su padre, por lo tanto, trabajaba y colaboraba económicamente con el hogar, pero su vocación por el canto era muy fuerte, y en cada concurso que había de selección de cantores allí iba y se anotaba, por supuesto con nombre falso, eligiendo una vez el nombre de Fabian Conde y otra vez el de Carlos Martel. Los concursos generalmente los hacían en la radio , para ese entonces Fénix y Prieto.

Premio a la Perseverancia
Año 1936 - Después de tanto batallar, gana uno concurso, y José Otero que tenía un conjunto, que actuaba en Radio Prieto y Radio Belgrano, lo invita a integrarse con ellos.
También actúa fugazmente en la Orquesta Armenonville que dirigía Alberto Mancione.

Los comienzos de su vida profesional
La época de Oro para el Tango había comenzado, las agrupaciones Orquestales pulían sus estilos para captar al gran público, y los cantores eran pieza fundamental en este juego de seducción para lograr consenso entre los porteños.

Año 1941 – En ese año Alfredo De Angelis estaba buscando un cantor que hiciera pareja con Héctor Morea, el Colorado de Banfield, sabedor que su colega director , Otero, tenía un joven cantor que pintaba bien, hace los arreglos para que esta promesa se incorpore a su Orquesta, y previa prueba, lo invita a integrarse con el, y el joven Floreal con tan solo 26 años entra por la puerta Grande al Tango.

Inmediatamente, Morea se retira de la Orquesta, se incorpora en su reemplazo Julio Martel, y forman un dúo que ensamblan armoniosamente con la Orquesta , lo que provoca que actúen en uno de los reductos mas codiciados en los comienzos de la etapa de Oro del Tango, El Marzotto, y además se suman actuaciones en Radio El Mundo que no era poco, para las aspiraciones de esta incipiente agrupación orquestal.

Las orquestas para ese entonces tenían glosadores, que hacían la introducción ya sea al conjunto como también al tema que interpretarían, Nestor Rodi tenía esta responsabilidad, con De Angelis.

El joven Ruiz, con su cálida voz, y ese medio tono, cautivó inmediatamente a los porteños que compraban hasta agotar, los discos que grababa con la Orquesta, Marioneta, Déjame así, Como se muere de amor, Bajo el cono azul, Cero al As, Mi novia de Ayer, Madre y Guitarrera, fueron sus éxitos.

Pero como nada es para siempre en la vida, y el tema pasaba por la parte económica; había otras Orquestas que cobraban otros cachets mas elevados, por actuar, y esa situación les permitía a los directores buscar a los mejores profesionales (músicos o cantores), para incorporarlos, y de ese modo seguir en el pelotón de los conjuntos líderes.

El Cielo en las manos
Comentamos esto porque en una de esas orquestas preferidas, era justamente la de Anibal Troilo y en su mejor momento, Fiorentino abandona la misma.

Pichuco, que creía que esto jamás pasaría, se aboca inmediatamente a la tarea de encontrar un reemplazante, y era conciente que no sería fácil.

Alberto Marino, su otro cantor , sabedor de esto, le comenta “...yo soy amigo de Floreal, si usted lo seduce con un sueldo mayor creo que puedo hacer que cante con usted...”

Al Gordo , siempre le gustó Ruiz por su color de voz y su forma de cantar, acepta la propuesta, y le dice, “Alberto interéselo y si se decide favorablemente, dígale que le doblo el sueldo...”

Año 1943 -Así lo hace Marino, y Floreal sin dudarlo pasa con la orquesta de Pichuco, causando mucho malestar en De Angelis, pero se resigna al saber que la oferta económica era muy tentadora para despreciarla, (motivo muy justificado por otra parte) y el que era muy buen tipo, no era persona de cortarle el futuro a nadie, le deseó la mejor de las suertes, y lo dejó partir.

“No hay mal que por bien no venga”, reza un viejo refrán, en su reemplazo ingresa Carlitos Dante que con el tiempo sería uno de los íconos mas relevantes del conjunto, del maestro Alfredo De Angelis.

Su momento de Gloria
Año 1944 – En el mes de septiembre, Floreal Ruiz graba su primer tema con Troilo, el tango, "Marioneta".
Si bien Marino era la primera voz, la extraordinaria afinación de Floreal hizo que el Gordo le haga grabar, La noche que te Fuiste y Confesión, Flor de Lino y Romance de Barrio.

El dúo Marino-Floreal, uno de los mas destacados en esos tiempos, duró hasta el año 1947, en que el Tano Marino se aleja e ingresa Edmundo Rivero. reforzando a cabalidad la ausencia del barítono cantor , dado que Lionel Erdmundo, era un excelente profesional en toda la expresión de la palabra.

El época de Oro de nuestro Tango había abundancia de trabajo, los orquestas eran requeridas, de radios, clubes, Cabarets, etc...

Pichuco era en su estilo, rey y señor en el Marabú, Ocean Dancing, y El Tibidabo, además de las actuaciones permanentes en Radio Belgrano y El Mundo .

Músicos de la talla de Hugo Baralis, Reinaldo Nichele, Jose Basso , le daban el marco inconfundible al bandoneón cadenero de Pichuco.

Año 1947 – Jose Basso emigra del conjunto y es remplazado por Carlos Figari.
Para ese entonces había una orquesta que sin ser descollante, se jactaba de tener cantores selectos, tentaba a los interpretes con sumas de dinero que no ganaban en ninguna otra orquesta, era la de Francisco Rotundo.

Año 1949 – Rotundo le ofrece ganar por mes ; lo que Troilo le pagaba por año, y Floreal no lo piensa dos veces , acepta , y el querido Gordo experimentaba en carne propia el dolor de ver partir a un cantor inconfundible (como a el le gustaba recordarlo), sintió el mismo desencanto que sufriera De Angelis. cuando el se lo llevó con el, a Floreal.

La Orquesta de Francisco Rotundo se apoyaba en esa piedra angular que eran sus cantores, para mantenerse en la competencia, dado que no tenía un estilo propio que encendiera las pasiones tangueras, entre los porteños.

Por Rotundo pasaron todo el abanico de la primera línea de interpretes, de la época.

Los éxitos de Floreal con Rotundo fueron; Aquel Tapado de Armiño, Esclavas Blancas, Sobre el Pucho.

La opulencia económica de la que hacía derroche su Director , hacía que tanto músicos como cantores quisieran sumarse a esa Agrupación Orquestal.

Ruiz llega a Rotundo y los cantores eran Enrique Campos y Carlos Roldán, quiere decir que en un periodo corto tenía algo poco común en los conjuntos, tres intérpretes.

Al poco tiempo se retira Roldan y el hace dúo con Campos, de esa etapa hay una joya grabada, “El viejo Vals”.

Año 1952 – A fines de este año Enrique Campos se despide de la Orquesta, para hacer una experiencia como solista, y Rotundo sabiendo del poder del dinero para seducir, interesa a otro primerísimo cantor, que cantaba con Franchini-Pontier, Julio Sosa , para que acompañe a la estrella de su Orquesta, que era, Floreal Ruiz.

Floreal pasa a ser primer cantor, y graba temas como; Las vueltas de la Vida, Y no tenés perdón, y otros...

La orquesta de Rotundo estaba íntimamente ligada a la política, dado que su esposa, era la senadora, Juanita Larrauri, y el 1956 cuando se produce la Revolución Libertadora que derroca a Perón, Rotundo coincide en disolver la orquesta.

Músicos y cantores de la mismas, quedan en la calle, Floreal se toma unas vacaciones para meditar y ver donde se incorpora, el sabía que no tenía que ofrecerse que era una figura bastamente conocida en el ambiente.

Contribuía mucho además, positivamente, su personalidad, su forma de ser, amigo de todos, su bajo perfil, no tenía odios ni rencores por nada ni por nadie, su carácter jovial hacía que todos los colegas lo respetaran y valoraran sus condiciones profesionales.

Su madurez vocal
Año 1956 – Jose Basso quien ya conocía a Ruiz dado que habían sido compañeros cuando actuaban con Troilo (todavía no lo habían bautizado TATA), lo interesa para incorporarse en reemplazo de Rodolfo Galé, quien hasta esos momentos, hacía pareja con Oscar Ferrari , y se incorporaba a la orquesta de Carlos Di Sarli para hacer dúo con Argentino Ledesma.

Año 1957 – Se retira también Ferrari y Ruiz graba 13 temas estando solo en la agrupación.
Los entendidos dicen que el binomio – Director–Cantor – era un ensamble tan armonioso, donde Basso por su definido estilo dando preeminencia a las cuerdas y bandoneónenos y su estilo tan personal para marcar el ritmo desde el piano, acompañaba , a Floreal, en esta, su nueva etapa, que ya contaba con una voz mas madura, dado que el tango no se cantaba sino mas bien se decía.

El primer maestro del fraseo, fue, Roberto Rufino, y Floreal inteligentemente comenzó el también a DECIR el tango, y esta nueva modalidad fue ganando adeptos entre otros grandes, como Goyeneche, Morán, Mauré, Sosa, Podestá, y otros...

Fueron 40 los temas que grabó Floreal con Basso.
Ocho años duró la brillante sociedad musical entre Basso y Floreal, con creaciones a dúo con colegas de la talla de Alfredo Belusi y Jorge Durán.

Sus compañeros en ese tiempo por orden cronológico fueron, Oscar Ferrari, (1956), Alfredo Belusi (1957/60), Alfredo Del Rio (1961), Roberto Florio, Jorge Durán 1962/63.

En 1964 - el Tango entra en, vía muerta, decreciendo vertiginosamente el interés en el gusto popular.

Que estaba sucediendo ?
Nos invadía la música foránea, y las autoridades de turno por su pasividad, abonaban el terreno que deberían haber preservado, por ser el Tango conjuntamente con el folklore nuestra máxima expresión cultural musical. Había una nueva generación de jóvenes muy influenciada por el sistema de vida Norteamericano, y trataban de copiar todo, desde como vestirse, que comer, hasta que bailar.

Además las empresas grabadoras que manejaban el mercado eran Americanas, como R.C.A. Victor, que contrataban a los cantantes americanos para actuar en el país en televisión y distintos show.

Eso dio origen al Club del Clan, armado justamente por esta empresa, donde se mostraba tibiamente (para atenuar el malestar), el Tango a través de jóvenes cantores como Raul Lavié y Enrique Dumas.

Elvis Presley, Billy Haley, Neil Sedaca, y otros, eran los espejos donde se miraran los jóvenes imitadores argentinos, y así el Rock and Roll comienza a remplazar a nuestro tango...

Los nuevos rumbos
Las orquestas para sobrevivir, no tenían mas remedio que achicarse, cuartetos, sextetos, dúos, eran la opción, los cantores se convirtieron en solistas para no relegar posiciones, un caso fue el de Julio Sosa que elige a Leopoldo Federico, (para que lo acompañe en sus actuaciones) , que hasta allí era el Director Musical de Radio Belgrano.

Este cantor fue , fue uno de los que marcó la nueva senda.
Floreal no era la excepción , con el gran maestro compositor y arreglador, Osvaldo Requena continuó actuando y grabó para el sello Microfón y actuó con mucho éxito en los Canal 9 y 11.

Nace el apodo El Tata
Empiezan a venir ofertas de Colombia, Venezuela, México y otros países de América, donde el público sentía mucho respeto por el Tango y querían ver actuando en sus ciudades a esos solistas que otrora, produjeron grandes éxitos.

Fue justamente en uno de esos viajes que Floreal encabezando un grupo de interpretes, y lógicamente por ser el , el de mas edad en el grupo y además el mas serio, se encarga de cobrar el cachet y repartir el dinero que le correspondía a cada uno.

Sabedor de muchos años que la plata del cantor dura poco en los bolsillos, el propone hacerse cargo, y distribuir a cada cual lo suyo; cuando retornaran a Buenos Aires, postura que aceptada en forma unánime.

Allí nació en apodo de Tata, dado que todos sabían que la guita estaba bien segura porque la tenía el Viejo, y por mas que le pidieran a cuenta el no aflojaba, el quería que cada uno retornara con dinero para su familia. Cariñosamente lo bautizaron Tata, y el que era un ser bonachón aceptó el apodo, dado que por experiencia y por edad, era un poco el padre de ellos.

Cuando un infarto lo postró allá por l977 y estuvo internado en el Hospital Durand, todos sus colegas , músicos e interpretes, lo visitaron para desearle pronta mejoría.

El 17 de Abril de 1978 , siendo joven aun con 61 años, su corazón dijo basta, y fallecía este ser querible, uno de los interpretes mas relevantes y queridos que quedarán en la memoria de todos lo que aman la mejor música del mundo, El Tango.

Oscar Mármol
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